viernes, octubre 27, 2006

Lamento de un ángel

Mi sangre es de color negra, manchada por la maldad que habitaba en mi interior. Mi gran memoria es mi tortura, que me atormenta cada noche por todas mis acciones pasadas. Mi aura es el reflejo de la misma muerte, por toda la sangre que quedó derramada sobre mí en el campo de batalla. Y pensar que por un momento lo disfruté......
Pensé que todo lo que estaba haciendo era lo mejor, para complacer a mi señor y para servir a mi reino en las alturas. Usar el filo de mi espada en nombre del señor era la excusa perfecta, para ocultar esa sed de sangre que me invadía cada vez que veía al enemigo frente a mí.
Todo era perfecto. Hasta que llegó un día en el que ví a mi enemigo sentado comiendo in estar alerta. Era el momento perfecto para atacar, cuando mis ansias me delataron y el me descubrió. Me llamó a que apareciera frente a él, pero no para pelear, sino para conversar. "Estamos en un momento de tregua"- me dijo- "asi que no tenemos para que matarnos entre nosotros por ahora".
Le dije que eso para mi no importaba, que yo soy un angel y el era un demonio, y que debía acabar con él. Entonces el sonrió y me preguntó "¿Acaso peleas en nombre de tu señor, o solo por saciarte esas sed de sangre? Es la misma sensación que poseemos nosotros, así que puedo sentirla con facilidad". Esas palabras retumbaron mi conciencia y me hicieron darme cuenta de quien era ahora. ¡Me había convertido en mi propio enemigo!. Me encontré choqueado al darme cuenta en el monstruo que me había convertido, y ante la desesperación y el odio a mi mismo, agarré mi espada y me corté mis propias alas.
Ahora divago condenado por mi vida eterna, tratando de enmendar mis actos, para ver si alguna vez podré volver a sentirme bien conmigo mismo.

jueves, octubre 05, 2006

La espera

-Ven, toma asiento. Te estaba esperando.
-Asi veo.
-Sirvete una copa, para que charlemos un rato.
-Pero es hora de partir.
-Tu sabes que ya no puedo arrancar, me has acorralado de una manera muy brillante diria yo. Además ya me has esperado ya demasiado tiempo. Unos 5 minutos no son nada comparado con el resto del tiempo que esperaste.
- En eso tienes razón. Asi me sirve para descansar un rato. Debo admitir que me costaste mucho trabajo.
-Eso es un halago viniendo de tu parte.
- Hubo una duda que siempre me surgio, ¿como era que te las arreglabas para evadirme?
-Me hiciste llevar una vida a la cual tuve que estar alerta en todo momento del dia. Después del accidente que ocasionaste para atraparme que observo para todos lados. Puedes notar mis ojeras que quedaron plasmadas eternamente por el cansancio.
- La mayoría de la gente se rinde en esos casos. Tu en cambio te fortaleciste con mi error.
- Es que tenía mucho por perder si me rendía. Y mucha gente a la que abandonaría.
- Lo que siempre me impresionó de ti es que cada encuentro en que nos cruzabamos a pesar de no atraparte, siempre salias lastimado. Pero siempre te las arreglabas para seguir adelante con lo tuyo. Tu espíritu es algo admirable.
- Pero tu sabías que sin importar eso tarde o temprano lograrias encontrarme desprevenido.
- Sabes, si quieres te puedo otorgar una extensión por si quieres hablar con alguien antes de partir.
- No me lo hagas mas dificil de lo que ya es. Mejor vámonos ahora.
- ¿Estas seguro?¿no quieres alguna otra cosa?
- Todo lo que necesito ya me lo diste sin darte cuenta. Me diste la valentía, la confianza y el espíritu necesario para continuar. Así que no tengo miedo de seguir. Además que quizás esto no sea un fin, sino un comienzo.
-Tu mismo lo has dicho. Vamos.