sábado, agosto 26, 2006

Millonario utópico

-Ernesto, explicame por que estas haciendo todo esto. Que idea tan descabellada e te pudo ocurrir como para empesar a regalar dinero a otra gente, o regalar tu cosas.
-Una persona como tu no entendería lo que siento.
-Pero no entiendo que te ocurre. Tu eres un magnate al igual que yo. ¿que paso con el hombre que me decía que eramos la potencia del país y que la demás gente no importaba?
-Ese hombre se ha ido, al = que todo lo pasado antes de la noche buena.
-Sigo sin entenderte Ernesto. ¿Porque todo este cambio?
-Es que esta noche buena, me di cuenta en la oficina de que todos mis empleados tenian planes para esa noche y yo como soy un hombre sin familia, pense de que sería la única persona que pasaría la noche solo. Entonces decidi dar una larga caminata por la ciudad, y en eso me encontre a un vagabundo disfrazado de San Nicolás que pedía limosnas. Me acerqué a él, y a pesar de vivir en la miseria el mantenía una sonrisa en el rostro que le envidiaba. El me dijo:"Feliz Navidad" con una simpatía con la cual nadie me había tratado en mucho tiempo. Quizás para sentirme bien conmigo mismo, saqué mi billetera y le regalé 10 mil pesos, pero el me los rechazó.
-¿Acaso me estas diciendo que un vagabundo t rechazó 10 mil pesos? pero que estúpido es.
-¡No lo vuelvas a llamar así!
-Esta bien, ¿pero acaso porque te rechazaron 10 mil pesos te has vuelto loco?
-No me he vuelto loco, de hecho ahora lo veo todo mas claro. Y todavía no termino de contarte todo.
Después de eso le pregunté si iba a pasar la noche acompañado y me dijo que no, pòrque él era huérfano y no tenía hermanos. Entonces le propuse que fueramos a mi mansión para que mi chef nos preparara una cena de primera, pero también me la rechazó.
Me di media vuelta indignado, pensando que nadie quería estar conmigo, pero no alcancé a dar dos pasos y escuché su voz que me decía:"Prefiería que usted me acompañara en el callejón que yo vivo, con las limosnas que recaudé hoy me alcanza para preparar unos cuantos pancitos para cada uno" Con esa frase fue que quedé atónito, no entendía que pasaba. En vez de tenerme envidia y odio como el resto de la gente, el humildemente rechazó todo el lujo que le ofrecí y además sacrificó parte de su misera ganancia para invitarme a comer. Esa noche pude comprender que el tener demasiadas cosas no tiene valor alguno comparado con la experiencia de la humildad y la amistad. Y lo más importante, que el dinero, en verdad, no compra la felicidad.

domingo, agosto 20, 2006

El robot

Existió una vez un científico que creó un robot, lográndo darle ineligencia propia después de un sin fin de numerosos intentos fallidos. Era su orgullo, y por lo tanto, le enseñó todo el mundo humano y sus costumbres, como si fuera su propio hijo.
Con el pasar de los años el científico fue envejeciendo hasta quedar en cama, siendo cuidado por su propia creación. Pero esta a la vez quedó obsesionada con el mundo que había conocido, siendo tal la obsesión que quería transformarse en un hombre.
Empesó a examinar a la gente y al científico que seguía acostado casi sin moverse. Se construyó una familia para sentirse humano, pero el vacío lo mantenía con la desesperación. No se iba a sentir completo hasta lograr convertirse completamente. Logró crearse su propia piel, venas, y todo lo interno de un hombre. Logró poseer sensibilidad, y los sentidos que poseía el científico, llevándolos a un nivel inimaginable.
Pero a pesar de conseguir cada avance, el científico se reía de él, y no le decía nada.
Tanto llegó la ansiedad del robot, que un día levantó al científico de su cama con sus manos perfectas y le empezó a gritar deseseradamente, exigíendole el secreto de la vida. Pero el no decía nada.
El robot lo lanzó contra su cama, y con locura le empezó a hechar todos sus logros encima, indicándole que era mucho mejor que él, pero que aún así sentía un vacío interior. Lo levantó de nuevo y esta vez apretándolo firmemente en el aire diciéndole "¡dime que es lo que em hace falta para llenar este vacío!" . Y el científico con el poco aire que le quedaba, alzó su brazo y lo apoyó sobre el hombro del que alguna vez parecía una simple maquina, y con un aire de conformidad le dijo:"Bienvenido al mundo humano":

viernes, agosto 18, 2006

El vigilante

Me encuentro atrapado en un laberinto del cual no tengo idea como entre en el. Lo unico que se puede diferenciar es que fuera de todo esto, se encuentra un hombre sentado en una cabina viendo todos mis actos.
Por mas que le pregunte quien es, o que puiedo hacer para salir de aquí el se mantiene mudo con su mirada fija, como si me estuviera poniendo a prueba.
La verdad no se si avanzo o retrocedo al encontrar cada puerta, ya que me vuelvo a encontrar con nuevos muros y obstaculos, pero no dejo de estar atento a las acciones, ya que cada vez que habla, me tengo k enfrentar a algo nuevo.
Ya me he hartado de todo esto, he decidido desafiarlo, pero lo unico que consegui fue que se levantara y con un solo grito suyo senti como si me fuera a explotar el pecho y cai al piso. Comence a votar sangre por mi boca, pero decidi pararme con lo que me quedaba de fuerzas y mantenerme en pie frente a el. Me apunto con su mano, y al cerrar su puño, se derribo un muro y aparecio frentre a mi una pequeña vertiente.
No entendia que sucedia, no sabia si me estaba premiando por mantenerme en mi postura o si queria que me recuperara para que siguiera entreteniendolo. Y no se si estoy pasando por todo esto para entrenarme y estar listo ante un reto peor o solo por su entretencion.Lo unico que se es que beberé agua y tratare de descansar un rato, para así tener energías para poder encontrar las respuestas para todo este enigma.